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Ibero-American Electronic Text Series

Ciplijauskaité, Biruté / Guilleniana

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[Notas]

[note 1]

El texto español (Ensayos completos, I, ed. Solita Salinas de Marichal, Madrid: Taurus, 1983, 191) reza: "El poeta se nutre de realidad, lo mismo que el cuerpo humano de aire: el hombre respira el aire, no podría vivir sin él, y lo mismo le pasa al poeta con la realidad. ... El poeta absorbe la realidad, pero, al absorberla, reacciona contra ella; lo mismo que el aire se exhala después de pasar por una transformación química en los pulmones, la realidad vuelve también al mundo transformada, en parte, por la operación poética. La poesía siempre opera sobre la realidad.”

[note 2]

Veáse César Real Ramos, "El fin de la vanguardia y el grupo poético del 27”, Dai Modernismi alle Avanguardie, 163-71.

[note 3]

Svetlana Boym (Death in Quotation Marks) muestra de un modo sugerente cómo sus teorías contienen ya el germen de los ensayos de Barthes, de Man, Foucault.

[note 4]

Partiendo de este punto, se podría tal vez conciliar la des-humanización que ve Ortega en el arte nuevo con la des-personalización que todos practican.

[note 5]

Carta inédita a Alejandro Duque Amusco del 10 enero 1977, a quien agradezco el permiso de citar de ella.

[note 6]

Véase el comentario sobre este aspecto por Anthony Geist, La poética de la Generación del 27 y las revistas literarias: de la vanguardia al compromiso (1918-1936), donde realiza la diferencia entre una encuesta sobre el compromiso en 1927 y otra en 1935.

[note 7]

"The Mind, the Body, and Gertrude Stein”, citada por DeKoven (XXIII-IV).

[note 8]

Luis Antonio de Villena comenta el simbolismo de estas imágenes con más detalle en "La sensibilidad homoerótica en el ‘Romancero gitano’.”

[note 9]

"Transgresión, ruptura y el lenguaje del deseo en los poetas de la generación del 27”, Dai Modernismi alle Avanguardie, 29-40.

[note 10]

La imagen de la azucena y del lirio, comentada por Villena, ocurre frecuentemente también en Prados, Cernuda, Aleixandre.

[note 11]

Luis Antonio de Villena, "Cernuda, recordado por Aleixandre”, Álbum de Luis Cernuda (Sevilla). 82-89.

[note 12]

El primer texto de Breton traducido al español es "Lafcadio.”

[note 13]

Véanse los estudios de Anderson, Sahuquillo, Belamich, Martínez Nadal, Eutemio Martín, Maria Grazia Profeti y el número 7-8 de Boletín de la Fundación Federico García Lorca (1990) para Lorca; Alejandro Amusco, Yolanda Novo Villaverde, Luis Antonio de Villena para Aleixandre; J. Ellis para Prados; Christopher Soufas y Vicente Quirarte para Cernuda.

[note 14]

En "El bosque de esquinas”, primera de las "Cinco prosas y dos poemas contemporáneos” de Cuerpo perseguido, las referencias de Prados a su propia condición son muy explícitas.

[note 15]

A veces, la referencia a las máscaras transmite una enorme angustia: "un muchacho a quien la máscara ahorcó colgado de sus propios intestinos” (Prados, 124). Recuérdese la importancia que atribuía Cernuda a las máscaras, analizada por Talens: "El espacio que la escritura cernudiana crea se transforma así en la escena donde un juego de máscaras que se suceden sin interrupción, se superponen, se anulan, dejando como residuo, no el lugar de una ausencia: el hueco de un vacío” (El espacio y las máscaras, 16-17). En "Masks and Monologues: Vicente Aleixandre’s Latest Dissimulatio, ”(Daydí-Tolson, ed. Vicente Aleixandre: A Critical Appraisal, 271-281) estudio más detalladamente el uso de las máscaras en Aleixandre. (Versión española en De signos y significaciones.)

[note 16]

Lenguaje y poesía, Madrid: Alianza, 1969, 13. Todas las citas se toman de esta edición.

[note 17]

Fray Luis de León, Cantar de Cantares. Edición y prólogo de Jorge Guillén, Santiago de Chile: Cruz del Sur, 1947, 14 y sigs.

[note 18]

Id.

[note 19]

"Ticknor, defensor de la cultura”, Revista Cubana, XVII (1943): 229.

[note 20]

The Use of Poetry and the Use of Criticism, 112.

[note 21]

El mismo criterio ha dictado el título de un libro de crítica de Pedro Salinas.

[note 22]

Paul Valéry, "Aurore”, Charmes, Oeuvres I, 112.

[note 23]

Prólogo a Alma de Zubizarreta, Pedro Salinas: el diálogo creador, Madrid: Gredos, 1969, 10. Recuérdese la famosa frase de Goethe: "Zum Sehen geboren, zum Schauen bestellt” (Faust III).

[note 24]

Pedro Salinas, Poemas escogidos. Edición prologada y dispuesta por Jorge Guillén, Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1953, 13.

[note 25]

Cántico, Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1950, 471. Todas las citas se toman de esta edición.

[note 26]

Prólogo a Zubizarreta, 9.

[note 27]

Cf.

La luz, que nunca sufre,
Me guía bien. Dependo,
Humilde, fiel, desnudo,
De la tierra y el cielo. (Cántico, 73)

[note 28]

"Jardines españoles. Antonio Machado, Pedro Salinas, Dámaso Alonso y García Lorca”, Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) 6 (abril-junio 1946): 153.

[note 29]

Homenaje, Milano: All’Insegna del Pesce d’Oro, 1957, 119.

[note 30]

«Hacia la poesía», Y otros poemas, 197.

[note 31]

«Rima V (62)», Obras completas, Madrid: Aguilar, 8a. ed., 1954, 447.

[note 32]

En 1961, al pronunciar el discurso al recibir el Grand Prix International de Poésie en Mons, Bélgica, afirma: «Un poeta no es más que renovada encarnación de esa energía creadora que nunca se interrumpe» («Poesía integral», El argumento de la obra, 105).

[note 33]

Recordemos la poesía de Juan Ramón Jiménez, que «se quitó la túnica» en la época de su madurez, renunciando a la abundancia de adjetivos descriptivos característica de sus primeras obras.

[note 34]

Un poco más adelante vuelve al mismo tema: «Escribe sus palabras más abstractas / Con peso y consistencia ya de cosas. / Discurre eficazmente imaginando» («Escritor y escritura» 3, Y otros poemas, 206).

[note 35]

En «Los nombres» afirmaba lo efímero de los fenómenos naturales, no de sus esencias reveladas y encarnadas en la palabra: «Pero quedan los nombres» (Cántico, 26).

[note 36]

Por algo los editores de la primera colección de ensayos críticos sobre esta poesía habrán escogido el título de Luminous Reality como contraseña.

[note 37]

Ya en «Más allá» descubría «Gozosa / Materia en relación» en todas partes (Cántico, 22), y en El argumento de la obra insistía: «Todo se relaciona con todo en la perpetua creación» (66).

[note 38]

Pedro Salinas, «El Cántico, de Jorge Guillén», Literatura Española Siglo XX (escrito en diciembre de 1935).

[note 39]

«Lenguaje insuficiente. Bécquer o lo inefable soñado» (Lenguaje y poesía, 137).

[note 40]

«Mi spaventa che ci si rivolga a me come a un Poeta col P maiuscolo [...] mi sembra una prostituzione, una mostruosità» (Giulio Nascimbeni, Eugenio Montale, Milano: Longanesi & Co., 2a. ed., 1969, 12).

[note 41]

Florence Yudin ha estudiado con mucha agudeza el papel del silencio en la obra guilleniana (The Vibrant Silence in Jorge Guillén, Chapel Hill, 1974). Ignacio Prat comenta la significación de los blancos en «Aire Nuestro» de Jorge Guillén.

[note 42]

Otra vez, recordamos el «Ningún día sin romper un papel» de Juan Ramón.

[note 43]

Piero Bigongiari ha comentado más detenidamente este proceso en su ensayo «El tiempo pasa», incluido en la antología crítica Jorge Guillén (Madrid: Taurus, 1975).

[note 44]

«Jorge Guillén, poeta esencial», La Nación (21-IV-1929); cito por el texto reimpreso en Materia y forma en poesía, 371.

[note 45]

«Jorge Guillén», Ínsula 75 (enero 1952); cito por el texto reimpreso en Jorge Guillén, ed. Biruté Ciplijauskaité, 211.

[note 46]

«Plenitud crítica de la poesía de Jorge Guillén», en Estudios sobre la palabra poética, 2a. ed., 168 (orig. 1951), 168.

[note 47]

Gramática del español, Versión española de Antonio Quilis, 2a. ed., reestructurada, Madrid: Alcalá, 1971, 70.

[note 48]

Aire Nuestro de Jorge Guillén, 82. También Andrew Debicki (La poesía de Jorge Guillén, 180 y ss.) señala que este trayecto supone un proceso simétrico. Simetría de estructura que admite variantes o incluso opuestos semánticos.

[note 49]

Cántico de Jorge Guillén. Une poésie de la clarté, 166.

[note 50]

Veáse Roman Jakobson, «Lingüistique et poétique», en Essais de lingüistique générale, I, Paris: Minuit, 1963, 214-215.

[note 51]

«Maremágnum: peculiaridades estilísticas», en Jorge Guillén, ed. Biruté Ciplijauskaité, 395.

[note 52]

La realidad y Jorge Guillén, 215-216.

[note 53]

Otro ejemplo de tal transición-ampliación se produce en «Invasión»: «Subiendo está el sol naciente. / Oigo el trote de un caballo. /... / Ya el caballo es pensamiento. / En mí trota y trota fuera» (Maremágnum, 159).

[note 54]

No siempre es el ya del amanecer puramente afirmativo, sin embargo; nunca quiere falsificar la realidad: «Amanece en el cristal, / La Historia se despereza, / Ya vivo entre el bien y el mal. (Maremágnum 127).

[note 55]

El ya que se desprende de esta afirmación se podría situar gráficamente en el punto convergente entre «ser» y «estar» explicado esquemáticamente por Bernard Pottier en su Introduction à l’étude de la morphosyntaxe espagnole y aplicado a la poesía de Guillén por Elsa Dehennin (op. cit., 78).

[note 56]

Véase el magistral estudio de este poema por Manuel Alvar en Visión en claridad, quien también señala los paralelos entre él y «Más allá».

[note 57]

Semejante énfasis se halla en «Forma», de Homenaje.

[note 58]

Op. cit., 178.

[note 59]

Robert G. Havard, "Guillén, Salinas and Ortega: Circumstance and Perspective”, 305-318. Véase también Luis F. Costa, "La expresión vital: Jorge Guillén y José Ortega Gasset”, en At Home and Beyond, S. Jiménez Fajardo and J. C. Wilcox, eds., Lincoln, Nebraska: Society of Spanish and Spanish-American Studies, 1983, 37-51, así como Philip W. Silver, Introducción a Jorge Guillén, Mientras el aire es nuestro.

[note 60]

Y otros poemas, 320. Los 8 años que lo separa de Final no han traído modificación en su actitud.

[note 61]

Recuérdese el "Ningún día sin romper un papel” juanramoniano o la insistencia de Baudelaire en el trabajo diario.

[note 62]

"Final y la teoría lingüística de Jorge Guillén”, Cuadernos Hispanoamericanos (marzo 1981): 501-528.

[note 63]

"Más allá del soliloquio”, Poesía, 17 (1983): 25.

[note 64]

Luego trasladado a formar la IV parte de "En suma”, 143 (corrección ms.).

[note 65]

"El nombre conseguido de los nombres”, Tercera antolojía poética, Madrid: Biblioteca Nueva, 1957, 965 y Leyenda, Madrid: Cupsa, 1978, 662, donde se escribe como un párrafo en prosa.

[note 66]

Véase el brillante ensayo de Jaime Siles, "Jorge Guillén: simetría y sistema” (1976), en Diversificaciones, Valencia: Fernando Torres, 1982, 53-63.

[note 67]

"Lenguaje suficiente”, en Lenguaje y poesía (original inglés, 1961).

[note 68]

El argumento de la obra, 48.

[note 69]

"Aire nuestro” de Jorge Guillén.

[note 70]

Dentro de II y III, varias partes comienzan con la luz del amanecer.

[note 71]

El tema de la paz vuelve cada vez con más frecuencia en este libro, que termina con "Paz. Queramos paz” (corrección ms. 346). Se podría ver incluso en esta exclamación tan clara una polivalencia latente: en ocasiones, el poeta ha cantado el nombre de su mujer, Irene, como el símbolo de la paz. Así, el último verso expresaría no sólo una preocupación casi angustiada, sino a la vez un homenaje.

[note 72]

«Tres variaciones sobre un tema», 512-525.

[note 73]

«Aire nuestro» de Jorge Guillén, (Barcelona: Planeta, 1974) 196. Lo había dicho también Oreste Macrì con una gracia inimitable: «[il] significato di tutto il libro, che si presenta come un balletto di una amabilmente personificata cultura d’Europa, diremmo guillenizzata nei suoi grandi luoghi comuni sperimentati e riflessi in una coscienza comprensiva di erede che la filtra e la tramanda» (Jorge Guillén, Opera poética («Aire Nuestro»), 458.

[note 74]

He tocado este tema en mi trabajo «Purificación y esencialidad en la más joven poesía», presentado en el Simposio sobre la poesía de postguerra en Illinois Wesleyan University en abril 1984. En S. Jiménez-Fajardo y J.C. Wilcox, eds. After the War. Essays on Recent Spanish Poetry, Boulder, Colorado: SSSAS, 1998, 109-128.

[note 75]

«Ramón Pérez de Ayala», enero 1923, en Jorge Guillén. Hacia «Cántico», 408.

[note 76]

Lenguaje y poesía, 77.

[note 77]

Paul Valéry, Tel Quel, en Oeuvres II, 638-639. Se extiende sobre este tema más de una vez: «C’est là véritablement traduire, qui est de reconstituer au plus près l’effet d’une certaine cause («Cantiques Spirituels», Variété, Oeuvres I, 451).

[note 78]

«Variations sur les Bucoliques», Oeuvres I, 214-215. Macrì ve la labor de traductor por parte de Guillén en términos semejantes: «A volte il poeta s’innamora del testo e vi ritorna, lo volge in più redazioni, tutte adeguate ed equivalenti, eppure crescenti al limite di poesia riespressa originalmente, penetrando il traduttore-poeta nello stesso puro nucleo prelinguistico-semantico da cui partì il poeta tradotto, in che consiste la traduzione possibile o aperta» (op. cit., 475).

[note 79]

Cincuenta años de poesía española II (Madrid: Espasa-Calpe, 1960), 1.296.

[note 80]

Frédéric Lefèvre, Entretiens avec Paul Valéry (Paris: Le Livre, 1926), 110.

[note 81]

Término de Franz Rauhut (Paul Valéry, München, 1930), siguiendo a E. R. Curtius, quien habla de su especialidad en «Wandlung, Verwandlung, Umformung» (Französischer Geist im 20. Jahrhundert, Berlin, 1918, 376).

[note 82]

Tel Quel, Oeuvres II, 553.

[note 83]

«Relaciones de día y lugar», La corriente infinita (Madrid: Aguilar, 1961), 292.

[note 84]

«Le livre, instrument spirituel», Variations sur un sujet, Oeuvres complètes, 380.

[note 85]

«Commentaires de Charmes», Variété, Oeuvres I, 1.511.

[note 86]

Jean Royère, citado por Guy Michaud en Message poétique du symbolisme III (Paris: Nizet, 1947), 552.

[note 87]

Rimbaud et le problème des «Illuminations», (Paris: Mercure de France, 1949), 229. Véase también la nota sobre Illuminations en la edición de Oeuvres complètes en la Pléiade, 779-789.

[note 88]

Le Ton poétique (París: José Corti, 1971), 181.

[note 89]

Jean Bellemin-Noël informa que al escribir La Jeune Parque, Valéry utilizaba «comme générateurs de sens des matrices sonores dont les transformations règlent au moins les positions-clés» (Le Texte et l’avant texte, Paris: Larousse, 1972.)

[note 90]

Cahiers, 8, citado por James R. Lawler en Lecture de Valéry. Une étude de «Charmes» (Paris: U. F., 1963), 25. Véase el ensayo de F. Díaz de Castro sobre la variación guilleniana de este poema en Poesía, pasión de vida.

[note 91]

«Valéry: la Dormeuse», Des métaphores obsédantes au mythe personnel (Paris: José Corti, 1962), 157-193.

[note 92]

Aunque "en umbría” pierde algo de la significación simbólica de «d’ombres et d’abandons». Véanse las observaciones de Pierre Guiraud acerca de la importancia de la sombra en la obra de Valéry (Essais de stylistique, Paris: Klincksieck, 1969), 121-135.

[note 93]

«En un seul mot ("conspirent”) le poète suggère une attaque consciente et insidieuse» reconoce Lawler (op. cit., 92).

[note 94]

Dice Valéry en una carta a Pierre Louÿs, del 15 de mayo de 1916: «Raison est-il pas synonyme de museler? Ratio = mesure. Muselière = limitation. Astreinte = volonté». (Paul Valéry, Lettres à quelques-uns, Paris, 1952, 113.

[note 95]

Marcel Raymond, De Baudelaire au surréalisme (Paris: José Corti, 1952), 154. Valéry sobre Cántico espiritual: «Oserai-je avouer ici que toutes les beautés de ce richissime poème me laissent un peu trop repu de métaphores, et que tant de joyaux qui le chargent indisposent finalement mon âme occidentale et quelque tendance abstraite de mon esprit?» («Cantiques spirituels», Variété, Oeuvres I, 449).

[note 96]

Lenguaje y poesía, 75.

[note 97]

Michael Riffaterre, Text Production, New York: Columbia University Press, 1983, 3.

[note 98]

Pedro Salinas, Reality and the Poet in Spanish Poetry, 137: "Every mysterious poet, if he is a true poet, gives us, with his poetry, a key with which to decipher its mystery.”

[note 99]

Cito por la primera edición: Romancero del destierro, Buenos Aires; Araújo Hnos., 1928, 63, que difiere del texto establecido por Manuel García Blanco en Obras completas VI, Madrid: Escelicer, 1966, 763, sólo en un detalle: "olvido” en v .15 no lleva signos de exclamación.

[note 100]

El "desdoblamiento agónico” (Manuel Alvar, "Unamuno en sí mismo: ‘Para después de mi muerte’”, El comentario de textos. AA.VV., Madrid: Castalia, 1973, 252), es una de las características más salientes de Unamuno. Según Miguel Enguídanos, "toda la obra de Unamuno... es poesía de tensiones interiores, de extremos vividos intensamente.” ("Dos poetas paralelos: Miguel de Unamuno y Rubén Darío” [1967], Fin de siglo: estudios literarios sobre el período 1870-1930 en España, Madrid: Porrúa Turanzas, 1983, 168).

[note 101]

"Salmo I”, Poesías, Obras completas VI, 218. En lo sucesivo se incluye la página entre paréntesis.

[note 102]

Recuérdense los versos angustiados de García Lorca donde repite, como eco, "uco uco” ("Malestar y noche”, Canciones).

[note 103]

Ricardo Senabre Sempere, "En torno a un soneto de Unamuno”, Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno XIII (1963): 33-40, 34. Constatación que concuerda con otra, más reciente, de José Luis Cano: "un suceso real ...sirve al poeta para trascenderlo” (comentario a "En el entierro de un niño”, El Ciervo, núm. 424-25 (1986): 6-7).

[note 104]

"El espíritu todo lo escudriña,/ aun de Dios lo profundo” ("Salmo I”, Obras completas VI, 219).

[note 105]

Jorge Guillén, Final, 35. Su mujer, Irene Guillén, ha confirmado que el poema surgió como consecuencia de un paseo que habían hecho juntos, admirando la pequeña flor.

[note 106]

Jorge Guillén, El poeta ante su obra, Reginald Gibbons y Anthony L. Geist, eds., 20.

[note 107]

Cántico, Aire nuestro, 61.

[note 108]

Sobre la significación de la simetría en la obra guilleniana, veáse Ignacio Prat, ‘Aire nuestro’ de Jorge Guillén.

[note 109]

"Salvación de primavera”, Cántico, Aire nuestro, 110. Barbara Mitterer, Zur Dichtung Jorge Guilléns. En el deseo de orden y claridad también se puede ver una afinidad con Ortega: "Cuando abrimos los ojos ...hay un primer instante en que los objetos penetran convulsos dentro del campo visual. ...Mas poco a poco entra el orden” (Meditaciones del Quijote, Madrid: Revista de Occidente, 1966, 99).

[note 110]

Claude Esteban. "Nature vive”, Homenaje a Jorge Guillén, Justina Ruiz de Conde et al, eds., 235-252, 237).

[note 111]

Incluso en sus escritos críticos, Guillén no se refiere a "yo”, sino al "autor” en tercera persona. Este aspecto ha sido estudiado por Andrew Debicki en el capítulo VIII ("Distancia psíquica en la poesía guilleniana”) de su La poesía de Jorge Guillén.

[note 112]

Meditaciones del Quijote, 108.

[note 113]

"Sobre el empleo de las imágenes en la lírica”, Los complementarios, Domingo Ynduráin, ed., II, Madrid: Taurus, 1971, 77.

[note 114]

Jean Royère, Clartés sur la poésie, Paris, 1925, 32.

[note 115]

Quisiera expresar mi agradecimiento a Teresa y Claudio Guillén por el permiso de reproducir estas cartas. Se transcribe todo lo tocante al homenaje en Sevilla, omitiendo notas personales que no tienen relación directa con el acto. [Recientemente se han publicado varios trabajos sobre el acto en Sevilla, entre ellos, Rogelio Reyes Cano, "Sevilla, diciembre de 1927: el acta de nacimiento del grupo." Rafael de Cózar, ed. Panorama del 27. Sevilla: Universidad de Sevilla, 1998. 13-38.]

[note 116]

Mi agradecimiento a Teresa Guillén de Gilman, quien me sugirió esta posible veta por explorar, por su generoso permiso de consultar la correspondencia inédita y de citar de ella, así como a la Houghton Library (Harvard University) y a Solita Salinas de Marichal por el permiso de citar de las cartas de Salinas. El semestre como profesora visitante en Harvard University en la primavera de 1988 facilitó enormemente la reunión de los materiales.

[note 117]

Véase Oreste Macrì, La obra poética de Jorge Guillén, 473 y 474.

[note 118]

Se cita por las cartas de Jorge Guillén a Germaine, su mujer, que estaban en posesión de la familia, hoy archivadas en Wellesley College, señalando la fecha entre paréntesis.

[note 119]

Prólogo, en Jorge Guillén, Hacia «Cántico». Escritos de los años 20, 11. En su correspondencia con Juan Ramón Jiménez surgen luego otros títulos: Rigor, Ventolera, que encabezarán las colecciones de poemas en La Pluma, España, Índice, La Libertad. (Véanse las cartas del 16 octubre de 1923 y 22 diciembre de 1923 de Juan Ramón Jiménez a Jorge Guillén en Juan Ramón Jiménez, Selección de cartas, Barcelona: Ediciones Picazo, 1973, 100-102.) Agradezco esta referencia a María Carmen Jiménez.

[note 120]

Se está refiriendo probablemente a la polémica con Cernuda.

[note 121]

Las cartas de Pedro Salinas se encuentran en Houghton Library; la del 20 de mayo de 1923, bajo el número bMS 100 (574); las otras, bajo 69M-12 (947), en las primeras ocho carpetas. Las de José Bergamín y Vicente Aleixandre, en posesión de la familia, ahora en la Biblioteca Nacional en Madrid; la de Miró, en Houghton Library, 69M-12 (945).

[note 122]

Jorge Guillén, Prólogo, Selección de poemas, Madrid: Gredos, 1970, 2a. ed., 7. Lentitud que según los análisis de Dámaso Alonso se traduce en cifras sorprendentes: «entre la primera y la segunda edición escribe Guillén unos 6,25 poemas por año» (Poetas españoles contemporáneos, Madrid: Gredos, 1952, 222).

[note 123]

Siempre aprecia la libertad que significa el alejarse de Murcia; pero no necesariamente representa Madrid libertad para todos: «Tout court et trépigne, les hommes ne sont pas libres, ils sont importants, ils sont esclaves de leurs occupations infinies, de leur importance. Et moi, le seul, je suis l’homme libre --et sans importance, je suis l’air léger» (17-X-1928). En todas las cartas alterna el español con el francés, prefiriendo éste para los sentimientos íntimos, y el español para la «crónica».

[note 124]

Como ésta es la primera carta después de la reunión en el verano, no queda indicio del título propuesto. Lo habrá discutido también oralmente con Salinas a su paso por Madrid. Las cartas de Guillén a Salinas que se conservan en la Houghton Library están fechadas de 1937 en adelante.

[note 125]

Como fecha, la carta trae sólo «Viernes». Debe de ser del 5 octubre, que era viernes, puesto que la comenta a Germaine ya el 7: «Parlons du titre. Le Titre! (On dirait «La question d’Orient»: un sujet de journal) [...]. J’ai reçu hier la réponse de Salinas. Le plus court c’est de t’envoyer ce mot. [...] J’attends ta réponse à toi et je vais continuer malgré tout à chercher encore doucement --abrité déjà, à l’abri d’un titre provisoire: Cántico».

[note 126]

Este estado es notado y comentado por los amigos. Refiere a Germaine el 1 de noviembre: «Juan Ramón ha dicho a León Sánchez que estoy emocionado --porque imprimo mi primer libro. No es eso: es ilusión, es gusto».

[note 127]

Reacción que emociona profundamente al poeta: «Et enfin, il y a eu la lettre de Salinas, très affectueuse, et qui m’a fait énormément plaisir, non seulement à cause des éloges, mais à cause du ton, de la manière, de la sincérité et de l’amitié qu’il y a mis. Ce n’est pas un jugement impartial. Je le sais bien mais c’est sa partialité d’ami qui me ravit» (31-V-1928).

[note 128]

Según la grafía parece «ver», según el sentido parece más bien «ser». En su edición de Correspondencia, Andrés Soria Olmedo presenta una lectura con algunas variantes, y pone como fecha "junio o julio.”

[note 129]

Pedro Salinas-Jorge Guillén, Correspondencia 1923-1951, ed. de Andrés Soria Olmedo, Barcelona: Tusquets, 1992.

[note 130]

A Palma se fueron en viaje de novios.

[note 131]

Cartas de Jorge Guillén a Germaine. Agradezco a Teresa Gilman y a Claudio Guillén la autorización de citar de ellas.

[note 132]

Todas las cartas escritas antes de la boda (1919-1921) están en francés.

[note 133]

«Meseta», Cántico, Aire nuestro, 501.

[note 134]

Robert Jammes, Études sur l’oeuvre poétique de Don Luis de Góngora y Argote, 544-545.

[note 135]

Véase cap. 1a donde cito, con el permiso de los herederos, de la carta inédita de Jorge Guillén del 21 febrero 1926 a su primera mujer, Germaine Cahen.

[note 136]

Entre otros, Guillermo de Torre, en 1925, y un artículo publicado en La Habana en 1928, aludidos en el epistolario.

[note 137]

Luis de Góngora, «Carta en respuesta de la que le escribieron» (1613?), Obras completas, ed. Juan e Isabel Millé y Giménez, 896.

[note 138]

Jorge Guillén, Lenguaje y poesía, 33.

[note 139]

Carta a Henri Cazalis, octubre 1864. Stéphane Mallarmé, Oeuvres complètes, 1440.

[note 140]

Recuérdense los suspiros de Mallarmé mientras componía «L’Après-midi d’un Faune»: «Mais si tu savais que de nuits désespérées et de jours de rêverie il faut sacrifier pour arriver à faire des vers originaux [...] et dignes, dans leurs suprêmes mystères, de réjouir l’âme d’un poëte» (a Cazalis, junio 1865, Oeuvres complètes, 1449).

[note 141]

Jaime Gil de Biedma, Cántico. El mundo y la poesía de Jorge Guillén, 63.

[note 142]

Elsa Dehennin, Cántico de Jorge Guillén. Une poésie de la clarté, 61. Se citará también de su La Résurgence de Góngora et la génération poétique de 1927, Paris: Didier, 1962.

[note 143]

Si une la naturaleza y el amor en un solo fenómeno aquí, trata aparte otro aspecto que Colin Smith ve como principal : «The Polifemo as a result has a large and serious theme: The world of Nature and man’s place in it» («An Approach to Góngora’s Polifemo», Bulletin of Hispanic Studies, XLII (1965): 217-38, 220). Guillén se ocupará de ello en « Más allá», situándolo estratégicamente para hacer equilibrio a « Salvación».

[note 144]

Oeuvres complètes, 50. Curiosamente, hay cierta afinidad entre los versos que siguen y una de las imágenes más ligeras de Polifemo: «Si clair, /Leur incarnat léger, qu’il voltige dans l’air» - «Vagas cortinas de volantes vanos/corrió Favonio lisonjeramente».

[note 145]

En Jorge Guillén, El poeta ante su obra, ed. R. Gibbons & A. L. Geist, 35.

[note 146]

Anna Balakian, The Fiction of a Poet. From Mallarmé to the Post-Symbolist Mode, 16.

[note 147]

Dámaso Alonso, Góngora y el «Polifemo», vol. 3, 207.

[note 148]

Federico García Lorca, Conferencias, ed. C. Maurer, Madrid: Alianza, 1984, vol. 1, 118.

[note 149]

Joaquín Casalduero, «Cántico» de Jorge Guillén y «Aire nuestro», 113 y 116.

[note 150]

Carlos Feal Deibe, La poesía de Pedro Salinas, Madrid: Gredos, 1965, 153-161.

[note 151]

Jorge Guillén, «Más allá del soliloquio», 22.

[note 152]

Robert Havard, Jorge Guillén. Cántico, 61 y 65.

[note 153]

Estoy pensando en ponencias como las de Jonathan Mayhew y Martha Lafolette Miller presentadas en la sección dedicada a Jorge Guillén en LA CHISPA en Nueva Orleans en febrero 1993.

[note 154]

Introducción a la traducción de Polifemo por Gilbert F. Cunningham, Alva, 1965, 21 (citado por M. J. Woods. The Poet and the Natural World in the Age of Góngora, Oxford: Oxford University Press, 1978, 52).

[note 155]

Jorge Guillén, El argumento de la obra, 63. Es interesante el trabajo de Jonathan Mayhew, «Jorge Guillén and the Insufficience of Poetic Language», PMLA 106 (octubre 1991): 1146-1155, donde trata de demostrar que Guillén predica la fe en la palabra a la antigua, pero en sus procedimientos se acerca más a los poetas modernos.

[note 156]

Dámaso Alonso, La lengua poética de Góngora, Anejo XX de Revista de Filología Española, 1950, 45.

[note 157]

Francis Jammes, Leçons poétiques I, Paris: Mercure de France, 1930. 111 (citado en Mallarmé, Oeuvres complètes, 1464).

[note 158]

Cartas inéditas en el archivo de Wellesley College. Agradezco a la familia el permiso de citar de ellas.

[note 159]

Carta a Cazalis de 1864, en Oeuvres complètes, 1440.

[note 160]

Facsímil de carta manuscrita en Jorge Guillén y la Universidad de Murcia, 29.

[note 161]

Manuel Ruiz-Funes hace notar que en varios poemas murcianos el panorama es visto desde una altura e insinúa que este punto de vista podría ser el que se consigue desde los balcones de su casa. («Jorge Guillén y Murcia», A «Verso y Prosa», Murcia: Chys, 1977).

[note 162]

«Su persona», Cántico. Buenos Aires: Ed. Sudamericana, 1950, 494.

[note 163]

Citado por F. J. Díez de Revenga en "Jorge Guillén y Murcia", De Don Juan Manuel a Jorge Guillén II (Murcia: Academia Alfonso X el Sabio, 1982), 254-5.

[note 164]

Jorge Guillén, El argumento de la obra, 58. Cita de "Afirmación”, Cántico, 258.

[note 165]

Jorge Guillén. El poeta ante su obra. Ed. Reginald Gibbons y Anthony L. Geist, 106.

[note 166]

Ignacio Prat, «Aire nuestro» de Jorge Guillén, 73.

[note 167]

Esteban Salazar y Chapela, «Notas críticas. Poesía. Guillén, Jorge: Cántico», El Sol (24 febrero 1929): 2. Recogido en Biruté Ciplijauskaité, Jorge Guillén, 115-16. Joaquín Casalduero, «Cántico» de Jorge Guillén y «Aire nuestro», 137-141.

[note 168]

Joaquín Gimeno Casalduero, «Jorge Guillén y Murcia», Monteagudo 74 (1981): 9-15, 11.

[note 169]

«Aire-aura», Revista de Occidente II.4 (octubre 1923). Recogido en Jorge Guillén, Hacia «Cántico», 73-4.

[note 170]

En El argumento de la obra puntualiza la diferencia: «’crear’, término del orgullo; ‘componer’, sobrio término profesional», (25).

[note 171]

Elsa Dehennin, Cántico de Jorge Guillén. Une poésie de la clarté, 19-59.

[note 172]

Manuel Durán, «Una constante en la poesía de Jorge Guillén: el aire, el aire luminoso y respirable». Wellesley College, Homenaje a Jorge Guillén. Ruiz de Conde, ed., 1978, 223-33.

[note 173]

«Midi le juste y compose de feux / La mer» decía Paul Valéry en «Le Cimetière marin» (Oeuvres I, 147).

[note 174]

«Le Jardin des délices», en Le Discours poétique de Jorge Guillén, 87-101.

[note 175]

Jorge Guillén, «Lenguaje suficiente. Gabriel Miró», Lenguaje y poesía, 147.

[note 176]

Véase el capítulo «Mundo compartido: el nacimiento de Cántico».

[note 177]

«Más allá del soliloquio», 11.

[note 178]

«Adiós a Jorge Guillén» (1931), en Jorge Guillén y la Universidad de Murcia, 18.

[note 179]

Jorge Guillén, Aire nuestro, 1273.

[note 180]

Al citar de Cántico, para orientación más fácil se indicará Cántico36; Cántico 45.

[note 181]

Le evoca en «Aquellas ropas chapadas»:

Y la dulce figura del maestro,
Que tan humildemente comunica
Su claridad de santo franciscano.
(...Que van a dar en la mar, 38)

[note 182]

Carta a su mujer. Este epistolario está aún inédito. Agradezco a los herederos la autorización de citar de él.

[note 183]

En El mudejarillo, Barcelona: Anthropos, 1992.

[note 184]

Tal vez no esté de más proveer una traducción de esta larga cita: «Estoy sentado al borde del camino que me "sostiene” todos los días. Hace fresco. ¡Qué característico es este paisaje, y cómo lo quiero cada vez más! No hay nada. Colinas desnudas, blancas y grises, absolutamente peladas, en un ambiente de soledad admirable. Soledad jamás hollada, desierto sin huellas humanas. Están muy cerca, pero creo que nadie sube a ellas, jamás. Jamás. Se destacan en la lejanía perfecta, pero sin el énfasis ni la retórica efectista de las montañas trágicas... Líneas muy puras, que se dibujan muy claramente, de una suavidad que me parece hecha a medida de hombre --pero sin mediocridad--, un tono medio de sabio de la antigüedad --sin tragedia, pero con serenidad, elegancia, desasimiento y gusto por la abstracción. Y luego, álamos. Una hilera de álamos, uno tras otro, sin confusión de follaje, sin comunismo en forma de cualquier bosque, distintamente individualizados como almas superiores. Y se me olvida el trigo, que es importante a causa de lo amarillo, este eterno color amarillo de toda Castilla. Un amarillo seco, de paja, un tanto estridente y violento. El crepúsculo lo dora levemente ahora. ¡Oh, qué rojo, y sobre todo, qué morado, qué violeta increíbles, de una delicadeza tan rara en esta asperidad castellana! Se ha exagerado un poco lo de la tierra del Cid. Se mete en ella con monotonía, siempre y a toda hora, el heroísmo. No. Véanse este pueblo y sus álamos que son de color malva y de una suavidad de pintor impresionista. Y luego, colinas sencillas a las que nadie quiere ni mira aquí, porque se las considera banales: ¡qué ausencia de estremecimiento sensual! Está desnudo, pero en cambio, qué calma intelectual, qué expresión meditabunda de las sienes entrecanas de filósofo grave y casi melancólico. Digo «casi», porque sería una equivocación dotar estas líneas de un tono romántico. Esto es el pensamiento, la abstracción, la gravedad y la tristeza serena. Es el tono del poema con el que sueño desde hace tanto: abstracto, grave, hermético».

[note 185]

Rosa Chacel, Desde el amanecer, Madrid: Revista de Occidente, 1972.

[note 186]

Steven Rose, The Making of Memory: From Molecules to Mind. London: Bantam, 1993.

[note 187]

La «pradera cóncava del cielo» unamuniana se abreviará en «Todo es cúpula» en «Perfección».

[note 188]

Miguel de Unamuno, Poesías, Antología poética, ed. F. L. Vivanco, Madrid: Escorial, 1942, 12.

[note 189]

También Guillén recuerda sabores: «y también mantecados de Portillo» («Aquellas ropas chapadas», ...Que van a dar en la mar, 37).

[note 190]

Antonio Machado, Campos de Castilla, Poesías completas, Buenos Aires: Espasa-Calpe, 6a. ed., 1952, 118.

[note 191]

«Jorge Guillén: simetría y sistema», Cuadernos Hispanoamericanos, 318 (diciembre 1976): 592-599. Citaré por el texto incluido en Diversificaciones, Valencia: Fernando Torres, 1982, 53-63.

[note 192]

Id., 63. Sobre la poesía de Siles, véase José Olivio Jiménez, «La palabra esencial y tensa de Jaime Siles», Diálogos, XII-2 (marzo-abril 1976): 31-33; Jorge Rodríguez Padrón, «La poesía de Jaime Siles: Notas de aproximación», Ínsula, 433 (diciembre 1982): 3-4; Amparo Amorós Moltó, «La retórica del silencio», Los Cuadernos del Norte, 16 (noviembre-diciembre 1982): 18-27, y «Diversificaciones: la intensidad de lo extenso», Ínsula, 428-429 (julio-agosto 1982): 15.

[note 193]

Andrew Debicki, «José Hierro a la luz de Antonio Machado», Sin Nombre, IX-3 (octubre-diciembre 1978): 41-51.

[note 194]

Andalán, 382 (junio 1983): 25-30.

[note 195]

«Hacia el poema», Cántico, Aire Nuestro, 273.

[note 196]

El barroco en la poesía española. Conscienciación lingüística y tensión histórica, Madrid: Doncel, 1975, 93.

[note 197]

«El poeta se acuerda de su vida», Poemas de la consumación, Barcelona: Plaza & Janés, 1968, 82.

[note 198]

«Espacio último”, Poesía 1969-1980, Madrid: Visor, 1982, 64.

[note 199]

En Nueve poetas del resurgimiento, Víctor Pozanco, ed., Barcelona: Ámbito, 1976, 172.

[note 200]

Originalmente en Revista de Occidente, 109 (abril 1972): 70-76; cito por Diversificaciones, 12.

[note 201]

El barroco en la poesía española, 93.

[note 202]

«Guerra en la paz». Maremágnum, Aire nuestro, 698.

[note 203]

«Dos versos de Claudio Rodríguez y una prosa de Pedro Salinas: Ensayo de reconstrucción”, Ínsula, 444-445 (noviembre-diciembre 1983): 6-7.

[note 204]

Graciela Palau de Nemes (caps. XXVI-XXIX) lo estudia con esmero. Guillén mismo puntualiza en una entrevista: "Yo creo que Juan Ramón fue una gran figura, una figura capital en la vida literaria de este siglo. El ejemplo personal de fervor, de rigor, de exigencia, de consagración completa a la poesía. ...Admirábamos sin reservas a Machado, Jiménez y Unamuno” (Díaz de Castro, 51-52). Algo parecido dicen Salinas: "una poesía que en la historia de la lírica española ha sido y ha de ser fuente de tantas otras poesías” ("Sucesión de Juan Ramón Jiménez" Ensayos completos I, 138), y Rafael Alberti: "jamás poeta español iba a ser más querido y escuchado por toda una rutilante generación de poetas, segura del fresco manantial donde abrevaba y la estrella guiadora que se le ofrecía” (209-10).

[note 205]

Lo confirma incluso al expresar una opinión negativa sobre el grupo entero, en la famosa conferencia de Puerto Rico y Cuba de 1936, cuyos extractos, publicados en Índice sin su permiso, desencadenaron la polémica: "este grupo docente, esta raya cuyo más completo valor es para mí, sin duda alguna, este esbelto didáctico Jorge Guillén” (Índice 62 (abril 1953): 20). Al salir el segundo Cántico en 1936, lo califica de "rejio pomo lírico de Jorge Guillén, que acaba de aparecer con más y nuevos quilates” (Palau de Nemes, 248).

[note 206]

Tanto Guillén como Salinas, en su calidad de catedráticos, tienen que explicar poesía contemporánea y se enfrentan constantemente a este dilema. Son reveladoras las cartas inéditas de Guillén (se agradece el permiso de los herederos para citar de ellas) escritas a su mujer desde los cursos de verano en Santander, recién ocurrida la ruptura. El 11 de agosto de 1933 comunica: "Esta mañana, la conferencia fue sobre Juan Ramón. ...¡Qué éxito, Dios mío! ...Total: el mayor de mis éxitos.” Cuando, en 1935, tiene que volver a hablar de la poesía de Juan Ramón, ya se han cruzado palabras más violentas; hay tensión incluso entre amigos: "Margarita [la mujer de Salinas], la pobre --¡tan buena!-- trata de frenarme, me dice que repita la conferencia de otros años.” Y Guillén intenta ser razonable: "Todo mi atrevimiento se ha limitado a llamarle Jiménez. He suprimido varias cosas, he cambiado el tono y el ‘éclairage.’ Pero he dicho, casi igual, la conferencia ya escrita.” A su vez, cuenta Graciela Palau de Nemes que en las clases que dictaba Salinas en Johns Hopkins sobre Juan Ramón, "la impresión que dejaba en sus alumnos era tal que más de una vez éstos hacían el viaje de más de una hora, de Baltimore a College Park, Maryland, para ir a conocer y escuchar al antiguo maestro de Salinas. ...Y Juan Ramón ...fuera del alcance de la entrevista o la publicidad torcida, se seguía interesando como siempre en la obra del que fue uno de sus discípulos” (244). En carta del 1 de abril de 1940 a Jorge Guillén reafirma Salinas: "Juan Ramón, más que Machado, escribe luego los para mí mejores [versos], hasta los tuyos” (Correspondencia, 234). En un escrito posterior, Juan Ramón ha rectificado públicamente su opinión acerca de Gerardo Diego y Dámaso Alonso.

[note 207]

Las cartas de los primeros años están en francés. Los textos que Jorge Guillén ha publicado en Índice son traducciones suyas. La fecha de esta carta está equivocadamente indicada como 21 de junio. Es del 21 de julio.

[note 208]

Cf. "Je suis très, très méfiant. Mais comme d’un ton très chaud il insistait, j’ai conclu qu’il y avait quelque chose de vrai dans ses éloges” (22 de julio); "Amable --pero yo, cohibido, sin ninguna ‘aisance’, sin libertad” (junio 1927). Y un poco antes de la ruptura: "Drôle de type! Tanta y tan augusta amabilidad me emociona y me llena de temores” (30 de mayo, 1933). Cf. Luis Cernuda: "aunque atraído por su obra siempre experimenté cierta dificultad ante la persona” ("Juan Ramón Jiménez” Prosa completa, 1342).

[note 209]

El 5 de diciembre, 1922: "Mi gusto sería que usted fuera de los primeros en esta colección severa: verso o prosa, porque, en usted, las dos cosas me parecen igualmente deliciosas, amigo mío y mágico escritor” (Jiménez, Cartas, 303). El 16 de octubre, 1923, le pide un tomito "para enriquecer nuestra Biblioteca” (serie en la que se publica Presagios de Salinas; citado por J.G. en Índice). El 22 de diciembre vuelve a insistir: "usted me manda lo que quiera y cuando desee, que lo suyo siempre me vendrá bien” (Cartas, 304). Lo confirma Salinas en la carta del 20 de mayo, 1923: "desea J. R. un tomo de usted ...Tiene J. R. por usted una gran admiración que expresa sin ninguna reserva” (Correspondencia, 39-40).

[note 210]

Recuérdese que éste también había sido su consejo a Salinas, quien reconoció que la temporada en Sevilla había afinado su sensibilidad.

[note 211]

El gusto compartido lleva a un intercambio de finuras y exquisiteces: "me ha mandado usted para Nochebuena (mi cumpleaños ¡49!) sus romances marinos, manuscritos en un precioso ejemplar; yo se los devuelvo con los Reyes Magos, impresos en 100 ejemplares para sus amigos” (1931; Jiménez, Cartas, 304). Aún en 1932 firma "su amigo siempre, que le vota vida, obra” (308). Muy diferentes serán los 12 ejemplares de la carta de Juan Guerrero a Guillén, que hará imprimir en 1954.

[note 212]

Más tarde, trasladado a Sevilla como catedrático, va a buscar el hotelito donde siempre se alojaba Juan Ramón.

[note 213]

Lo comento más detalladamente en "Mundo compartido.”

[note 214]

Cernuda ("Los dos Juan Ramón Jiménez”) ha estudiado esta dualidad juanramoniana.

[note 215]

Una carta muy fuerte al Dr. Calleja, en Valladolid, a quien acusó de no haberse ocupado profesionalmente de un pariente suyo, causando su muerte, provocó a éste a llevarle a la corte. Salió absuelto.

[note 216]

Pero en ninguna carta posterior a su mujer transparece ira u odio (que sí se encuentra en Correspondencia con Salinas, con más frecuencia por parte de éste); se sume en el silencio.

[note 217]

En la misma carta le comunica a Germaine que ha hecho varias copias de su poema recién acabado, "Salvación de la primavera”, para mandárselo a los amigos selectos. De los seis que menciona, el primero es Juan Ramón.

[note 218]

En la carta a Fernández Figueroa Juan Ramón indica que un amigo le comentó el hecho de que Guillén había retirado el poema de Los Cuatro Vientos, y le hizo concebir ideas.

[note 219]

Por curiosa coincidencia, en esos mismos días le está haciendo un retrato al óleo el pintor Mariano Cossío, que Guillén va comentando y acepta como un punto de vista, así como todas las reacciones que surgen al terminar "Salvación de la primavera.”

[note 220]

A Salinas le dice: "tengo que comunicarte muy compungidamente --y rogándote, por Dios, que no te enfades-- que, en vista de que Los Cuatro Vientos todavía --¡todavía!-- no soplan, habiendo perdido miserablemente mi temporada sevillana en la redacción obligada de unas conferencias, y doliéndome --¿por qué no decirlo?-- no poder aparecer (a causa de mi penuria) en el desfile general de El Sol, he decidido enviar a Domenchina mi poema ‘Todo en la tarde’ --retirándole de nuestros Cuatro Vientos" (24 de mayo, 1933; carta no incluida en Correspondencia, copiada en una carta a Germaine). Y tres días más tarde: "me ha parecido que, en la casa propia, me urgía menos mi presencia.”

[note 221]

Comunicación oral de Graciela Palau de Nemes. Ya en la carta del 20 de septiembre, 1951 de Jorge Guillén a Salinas hay una insinuación de posible cambio: "¡Curioso, lo de J. R. J.! Nunca es tarde...¡ Un punto de contrición!” (581).

[note 222]

Luis Cernuda, Góngora y el gongorismo (1937), en Prosa completa, Barral, Barcelona 1975, 1421-34 (1423). Sobre la relación Góngora-Cernuda véase Gonzalo Sobejano, «Los dos Luises: Góngora en Cernuda», en Hommage à Robert Jammes, ed. F. Cerdan, III, Toulouse: Presses Universitaires du Mirail, 1145-56.

[note 223]

Término aclimatado por E. Dehennin, La Résurgence de Góngora et la génération poétique de 1927, Paris, Didier, Paris, 1962, a cuyo estudio habrá que volver más de una vez.

[note 224]

Azorín, «Góngora.» Al margen de los clásicos, en Obras selectas, Biblioteca Nueva: Madrid 1953, 996-99. Curiosa coincidencia: tanto él como más tarde Cernuda evocan al hombre ya envejecido, deshecho por la lucha, casi incomprendido.

[note 225]

Comenta ambiguamente Machado un soneto de Góngora en Los complementarios (Prosas completas, ed. crítica de O. Macrì, II, 1988): «Es quizás lo más sabio de lengua de la poesía española. La palabra pinta, y la sintaxis dibuja. ¡Ah maravilla!» (1155).

[note 226]

«¿Cómo veo la nueva juventud española?» (1929), en Los complementarios, Prosas completas, 1761-65.

[note 227]

Ramiro de Maeztu, «Renovación de la poesía. Don Luis de Góngora», en Las letras y la vida en la España de entreguerras, Madrid: Editora Nacional, 1958, 227-31 (229).

[note 228]

Gerardo Diego, Antología poética en honor de Góngora desde Lope de Vega a Rubén Darío, Madrid: Revista de Occidente, 1927.

[note 229]

Un buen resumen de este intercambio se encuentra en Frances Cate-Arries, «Poetics and Philosophy: José Ortega y Gasset and the Generation of 1927» en Hispania 71. 3 (Septiembre 1988): 503-11.

[note 230]

Paul Bénichou, Selon Mallarmé, Paris: Gallimard, 1995.

[note 231]

Severo Sarduy, «Sur Góngora. La Métaphore au carré», en Tel Quel 25 (printemps 1966): 91-93.

[note 232]

José Ortega y Gasset, «Góngora 1627-1927», en Espíritu de la letra, Madrid: Revista de Occidente, 1927, 153-67.

[note 233]

Elsa Dehennin, «Poesía culterana. Góngora frente a Soto de Rojas», en Edad de Oro IX (1987): 67-77. Véase también Paul J. Smith, «Barthes, Góngora and Non-Sense», en PMLA 101 (1986): 82-94.

[note 234]

Véase R. Gurney, La poesía de Juan Larrea, Bilbao: Universidad del País Vasco, 1985.

[note 235]

«En el gongorismo el arte se manifiesta sinceramente como lo que es: pura broma, fábula convenida. ¿Y es poco ser broma?», op. cit., 166.

[note 236]

Gerardo Diego, «Un escorzo de Góngora» (1924), en Á. Pariente, ed., En torno a Góngora, Madrid: Júcar, 1986, 189-98.

[note 237]

Gabriel Pradal-Rodríguez, «La técnica poética y el caso Góngora-Mallarmé», en Comparative Literature II. 1 (Winter 1950): 269-80. Son interesantes al respecto las observaciones de H. R. Jauss, «Literary History as a Challenge to Literary Theory», en New Literary History 2 (1970): 7-32 (8): «Thus the dark lyrics of Mallarmé and his school prepared the way for the re-evaluation of baroque poetry, what had long been neglected and forgotten, and especially for the new philosophical interpretation and "rebirth” of Góngora» (citado por Stephen Hart, 59).

[note 238]

Loreto Busquets, «El arte deshumanizado de Góngora y Alberti», en Cuadernos Hispanoamericanos 485-86 (noviembre-diciembre 1990): 119-36. Francisco Díaz de Castro ha resumido la cuestión más recientemente en "Gongorismo y neoplatonismo."

[note 239]

Juan Chabás, "Jean Cocteau, Opera (Paris: Librería Stock, 1927)", en Revista de Occidente XVIII (1927): 141-42.

[note 240]

Dámaso Alonso, «Una generación poética (1920-1936)», en Poetas españoles contemporáneos, Madrid: Gredos, 1958, 167-92 (175-76).

[note 241]

Citado en Nilo Palenzuela, «Cubismo y neogongorismo en las poéticas narrativas de los años veinte», en Boletín de la Fundación Federico García Lorca 16 (diciembre 1994): 113-27 (123).

[note 242]

"La imagen poética de don Luis de Góngora", Conferencias I, ed. C. Maurer, Madrid: Alianza, 1984, 85-125. Más sobre la relación entre los dos poetas, en J. Velasco, «Góngora et Lorca», Criticón 6 (1979): 45-83.

[note 243]

Giuseppe Ungaretti, «Góngora al lume d’oggi» (1951), en Vita d’un uomo. Saggi e interventi, a cura di Mario Diacono e Luciano Rebay, Milano: Mondadori, 1974, 528-50.

[note 244]

En José Pascual Buxó, Ungaretti, traductor de Góngora, Maracaibo: Universidad de Zulia, 1968, 24.

[note 245]

Andrés Sánchez Robayna, Tres estudios sobre Góngora, Barcelona, Ediciones del Mall, 1983, 79. He estudiado más detenidamente las coincidencias y divergencias entra la poesía de Góngora y la de Guillén, así como los puntos de contacto con Mallarmé y Valéry, en Lectura de Polifemo en "Salvación de la primavera", Hommage à Robert Jammes, I, cit., 231-38.

[note 246]

Carta a François Coppée del 5 de diciembre de 1866, citada por Bénichou, op. cit., 35. Vuelve a ello en «Le Mystère dans les lettres»: «Les mots, d’eux-mêmes, s’exaltent à mainte facette reconnue la plus rare ou valant pour l’esprit, centre de suspens vibratoire, qui les perçoit indépendamment de la suite ordinaire [...] tant que dure leur mobilité ou principe, étant ce qui ne se dit pas du discours: prompts tous, avant extinction, à une réciprocité de feux distante ou présentée de biais comme contingence» (Oeuvres complètes, Paris: Gallimard, 1945, 386). Lo define de modo muy parecido Zdislas Milner: «les figures ne restent pas isolées [...] elles se superposent, naissent les unes des autres [...] forment une série de métamorphoses» (293). «Góngora et Mallarmé. La connaissance de l’absolu par les mots», en «L’Esprit Nouveau» 3 (1920): 285-96.

[note 247]

Antonio Blanch, La poesía pura española, Madrid, Gredos, 1976. Anotaba Ortega ya en 1927: «Transfiguración. Misión jeroglífica del verso. Mallarmé», después de dar su definición del jeroglífico: «El jeroglífico nos invita a una lectura vertical; tenemos que calar la superficie de cada imagen, y entonces vemos que por debajo se unen las unas a las otras» (166 y 164).

[note 248]

La arboleda perdida, Buenos Aires: Compañía General Fabril Editora, 1959, 256.

[note 249]

Un enfoque semejante se encuentra en Juan Cano Ballesta, La poesía española entre pureza y revolución (1930-1936), Madrid: Gredos, 1972: «Se supervalora el ingenio y el trabajo del artífice» (25). Lo sostiene en 1992 José Luis Calvo Carilla: «Tras el efímero aniversario de Góngora, el grupo se reacomoda de nuevo y abandona la pureza y la deshumanización», en Quevedo y la generación del 27 (1927-1936), Valencia: Pre-Textos, 1992, 37.

[note 250]

Max Aub, Poesía española contemporánea. México: Era, 1969, 100. Citado en Calvo Carilla, 32.

[note 251]

Sánchez Robayna comenta este poema detenidamente. Guillén unía a los dos poetas ya en una referencia de noviembre 1920, escribiendo a su novia desde Ginebra, donde trabajaba en la Sociedad de las Naciones.

[note 252]

Respetando el deseo de los herederos, se suprimen las citas sacadas del epistolario así como de la tesis, ambos inéditos.

[note 253]

Agradezco a mi colega Alda Blanco su ayuda en localizarla.

[note 254]

Cf. Guillermo de Torre: «poema concebido como un mundo aparte, con valor autónomo y leyes propias, entendido, en suma, como creación total” («Góngora entre dos centenarios», Cuadernos Americanos 122-23 (mayo-junio 1962): 216-240, 217). También Juan Ferraté ha comentado este aspecto: «Góngora encara la realidad, bajo la óptica de la ficción, por supuesto, pero para llevarnos ante aquélla, ante una realidad de la que sólo la poesía, con su ficción, parece ser capaz de apoderarse para devolvérnosla más rica, más clara, más pura” («Ficción y realidad en la poesía de Góngora», en Dinámica de la poesía, Barcelona: Seix Barral, 1968, 297-334 (332-33). Véase, además, Ana Balakian, The Fiction of a Poet, Princeton: Princeton University Press, 1992).

[note 255]

Defiende la profusión plástica en Góngora porque "la hojarasca metafórica" no es ornamental. La metáfora es esencial en el poema (405). Pero él mismo siempre ha tratado de evitar la hojarasca.

[note 256]

Conservados en el archivo de la biblioteca de Wellesley College.

[note 257]

Robert Jammes, Études sur l’oeuvre poétique de Don Luis de Góngora y Argote, Bordeaux: Institut d’Études Hispaniques et Ibéro-américaines, 1967.

[note 258]

«Poesía no es naturalidad, sino voluntad de amaneramiento» Ortega, (op. cit., 156).

[note 259]

Mallarmé hablaba de «le double état de la parole, brut ou immédiat ici, là essentiel» («Crise de vers», en Oeuvres complètes, 368).

[note 260]

Cita a Valéry: «Un poème est avant tout silencieux» ( 302). También los blancos añaden a la creación de movimiento. Hace notar la parquedad de la descripción del encuentro entre Acis y Galatea, y el efecto teatral que consigue con ello.

[note 261]

«Jorge Guillén: simetría y sistema», en Cuadernos Hispanoamericanos 318 (diciembre 1976): 392-99.

[note 262]

R. Alberti, «Don Luis de Góngora o el primor de lo barroco», en Edad de Oro IX (1987): 5-18.

[note 263]

Cf. Dehennin, op. cit., 248-49: «Pour eux, Góngora, à l’instar de Mallarmé, est un poète qui élimine le réel et qui transforme l’absence du réel en beauté a-réaliste [...] ils crurent fermement à un Góngora pur, mais faux, qui servait leur dessein».

[note 264]

Vid. Stephen M. Hart, «Quevedo, Góngora y su vigencia en la poesía contemporánea», en Iberoromania 32 (1990): 55-81.

[note 265]

José Angel Valente, «Miguel Hernández, poesía y realidad», en Las palabras de la tribu, Madrid: Siglo Veintiuno de España, 1971, 185-96.

[note 266]

Jorge Rodríguez Padrón, «De Góngora a Valente. Dos aproximaciones críticas: materiales para un debate», Ínsula 449 (abril 1984): 1, 12, 13.

[note 267]

«Carta de don Luis de Góngora en respuesta de la que le escribieron», en Obras completas, ed. Juan & Isabel Millé y Giménez, 3a. ed., Madrid: Aguilar, 1951, 894-98 (896).

[note 268]

Cf. la discusión de las estrategias en la novela epistolar por Rousset, Gurkin, Goldsmith, Kauffman, la polémica Duchêne-Bray, Alberti. En España, Andrés Soria Olmedo y Claudio Guillén, así como el número de Anthropos dedicado a la epistolaridad, se han ocupado de la teoría aplicable también a las cartas particulares.

[note 269]

Nora Catelli resume lo propuesto por de Man: "el sentido de narrar la propia historia proviene de la necesidad de dotar de un yo, mediante el relato, aquello que previamente carece de yo. El yo no es así un punto de partida sino lo que resulta del relato de la propia vida” (17).

[note 270]

Martine Reid cita un texto de Alain Buisine muy apropiado en este contexto: "La lettre si hypocritement adressée à autrui se complaît avant tout dans le culte du moi. Rien de plus fortement subjectif, de plus insidieusement complaisant même que l’épistolaire où l’autre est mon miroir: je ne lui écris que pour mieux me lire, mieux m’identifier à moi-même [...] Bien qu’adressée à l’autre, une lettre s’envoie d’abord à soi-même” (24). Baroja va más lejos: "Parece que allí donde uno va tiene su careta preparada, que se la pone al lugar. Cuando uno está solo supone que ya aquella cara es su cara, pero muchas veces parece también una máscara y que es uno farsante consigo mismo” (246).

[note 271]

Nora Catelli elabora detenidamente este aspecto en el primer capítulo de su El espacio autobiográfico.

[note 272]

Lo han examinado con pormenor Bruss y Gurkin.

[note 273]

Afirma Rosa Chacel: "Nadie puede hacer su biografía sin hacer al mismo tiempo la de su prójimo” (26). Agradezco a Odette Bresson el haberme llamado la atención sobre el epistolario de Segalen.

[note 274]

Las cartas de Guillén, conservadas en los archivos de Wellesley College, son inéditas. Véase mi "Je suis l’Ange gardien, la Muse et la Madone.” La metodología de la edición de los epistolarios se ha debatido en varios seminarios en Francia. Los estudios correspondientes en Alemania han sido sucintamente resumidos por Nickisch.

[note 275]

Comparto la actitud de Le Guillou: "liée aux circonstances qui l’ont déterminée, prise dans la durée, une correspondance ne peut être comprise qu’à l’intérieur des séries textuelles dans lesquelles elle s’insère. L’exclure de sa série, la réduire par des coupures, comme on le fait souvent, revient à lui prêter une fausse parole, illusoire. [...] Y chercher une confession exceptionnelle, une citation étonnante est, bien sûr, chose possible, mais amorale, à mon avis” (100).

[note 276]

Conferencia pronunciada en la Universidad de Barcelona en marzo de 1994, cuyo núcleo se publicó como "Je suis l’Ange gardien, la Muse et la Madone”: el trasfondo de Cántico" donde, con el permiso de los herederos, cito de las cartas inéditas.

[note 277]

Véase Jorge Guillén, "Lenguaje de poema. Una generación." Lenguaje y poesía, 183.

[note 278]

Más sobre este aspecto en Jean Weisgerber, II, 646.

[note 279]

Por ej., Maurice Blanchot, Michel Foucault, Roland Barthes, Paul de Man.

[note 280]

En la introducción a Poesía amorosa 1919-1971 por Anne-Marie Couland, no surge como figura clara; se insiste más en el proceso de convertirla en literatura. A su vez, Diego Martínez Torrón, quien anota que «Cántico sólo lo pudo escribir un hombre enamorado» (13), se concentra en los poemas de la madurez, sin aludir a la musa que los inspiró. Lo que queda claro leyendo el epistolario es la tremenda atracción sexual que ejercía sobre el poeta: «Et tu es plus désirable que jamais. Et avec plus de charmes.»(1928).

[note 281]

Guillén usa la misma expresión para definir lo que es un poema completo: escrito, rehecho varias veces, pero consumado sólo cuando llega a ser impreso. Más de una vez establece el paralelo «tú» --«mi poesía», ej.: «y trabajé, paseando, en el poema ["Salvación de la primavera”]-- es decir, en ti (1931).» La idea de vida compartida atraviesa este epistolario como un leitmotiv: «C’est idiot de se séparer [...] car la vie ne s’achève, ne s’accomplit pour moi que grâce à toi, avec toi, par toi et pour toi» (1934).

[note 282]

Y «privée» tenía que ser: le escribía poste restante porque si no, decía, le parecía dirigirse, mientras eran novios, a la futura suegra.

[note 283]

Véase su artículo «El estímulo superrealista», El argumento de la obra, 2a. ed.

[note 284]

Las cartas más consistentemente fervorosas son las que escribe desde Murcia, adonde va como catedrático en febrero de 1926, uniéndosele la familia sólo en el próximo curso.

[note 285]

«Entre el aire y la luz / Eres puro elemento» escribirá en «Salvación de la primavera» (Cántico 36, 120). La primera versión reproducida por Blecua en Cántico 36, 208-209.

[note 286]

Efectúa un reajuste semejante en «Los amantes», cambiando, además, los poemas que lo rodean. El título de «Perfección del círculo», que le sigue en Cántico 45, apunta ya claramente al gran poema de amor que será «Anillo».

[note 287]

Cf. «Je pourrais me repentir de tout dans ma vie peut-être, sauf de ma seule certitude: que je te dois mon bonheur total» (carta de 1935).

[note 288]

Cf. «Somos uno entonces, / Uno. ¿Quién le vence?» («Mayo nuestro», 73), que concuerda con «Anillo».

[note 289]

«¡Vamos al reino de la Muerte por el camino del Amor!» (Poesías completas, 880).

[note 290]

Confirma la exclamación de unos años antes: «Toi, toi toujours, ce à quoi je tiens le plus sur cette terre» ( 1929).

[note 291]

En Homenaje el amor volverá a ocupar el lugar central («Repertorio de Junio»).

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