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Ibero-American Electronic Text Series

Cruz, Juana Inés de la / Loa para el auto sacramental de "El Divino Narciso" (1955)

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ESCENA IV

RELIGIÓN
Espera, que aquésta no
es fuerza, sino caricia.
¿Qué Dios es ése que adoras?

OCCIDENTE
Es un Dios que fertiliza
los campos que dan los frutos;
  [p. 13]   a quien los cielos se inclinan,
a Quien la lluvia obedece
y, en fin, es El que nos limpia
los pecados, y después
se hace Manjar, que nos brinda.
¡Mira tú si puede haber,
en la Deidad más benigna,
más beneficios que haga
ni más que yo te repita!

RELIGIÓN

(Aparte)

¡Válgame Dios! ¿Qué dibujos,
qué remedos o qué cifras
de nuestras sacras Verdades
quieren ser estas mentiras?
¡Oh cautelosa Serpiente!
¡Oh Áspid venenoso! ¡Oh Hidra,
que viertes por siete bocas,
de tu ponzoña nociva
toda la mortal cicuta!
¿Hasta dónde tu malicia
quiere remedar de Dios
las sagradas Maravillas?
Pero con tu mismo engaño,
si Dios mi lengua habilita,
te tengo de convencer.

AMÉRICA
¿En qué, suspensa, imaginas?
¿Ves cómo no hay otro Dios
como Aquéste, que confirma
en beneficios Sus obras?

RELIGIÓN
De Pablo con la doctrina
tengo de argüir; pues cuando
a los de Atenas predica,
viendo que entre ellos es ley
que muera el que solicita
  [p. 14]   introducir nuevos Dioses,
como él tiene la noticia
de que a un Dios no conocido
ellos un altar dedican,
les dice: «No es Deidad nueva,
sino la no conocida
que adoráis en este altar,
la que mi voz os publica.»
Así yo... ¡Occidente, escucha;
oye, ciega Idolatría,
pues en escuchar mis voces
consisten todas tus dichas!
Esos milagros que cuentas,
esos prodigios que intimas,
esos visos, esos rasgos,
que debajo de cortinas
supersticiosas asoman;
esos portentos que vicias,
atribuyendo su efecto
a tus Deidades mentidas,
obras del Dios Verdadero,
y de Su sabiduría
son efectos. Pues si el prado
florido se fertiliza
si los campos se fecundan,
si el fruto se multiplica,
si las sementeras crecen,
si las lluvias se destilan,
todo es obra de Su diestra;
pues ni el brazo que cultiva,
ni la lluvia que fecunda,
ni el calor que vivifica,
diera incremento a las plantas,
a faltar Su productiva
Providencia, que concurre
a darles vegetativa
alma.

AMÉRICA
Cuando eso así sea,
díme: ¿será tan propicia
  [p. 15]   esa Deidad, que se deje
tocar de mis manos mismas,
como el Ídolo que aquí
mis propias manos fabrican
de semillas y de sangre
inocente, que vertida
es sólo para este efecto?

RELIGIÓN
Aunque su Esencia Divina
es invisible e inmensa,
como Aquésta está ya unida
a nuestra Naturaleza,
tan Humana se avecina
a nosotros, que permite
que Lo toquen las indignas
manos de los Sacerdotes.

AMÉRICA
Cuanto a aqueso, convenidas
estamos, porque a mi Dios
no hay nadie a quien se permita
tocarlo, sino a los que
de Sacerdotes Le sirvan;
y no sólo no tocarlo,
mas ni entrar en Su Capilla
se permite a los seglares.

CELO
¡Oh reverencia, más digna
de hacerse al Dios verdadero!

OCCIDENTE
Y díme, aunque más me digas:
¿será ese Dios, de materias
tan raras, tan exquisitas
como de sangre, que fue
en sacrificio ofrecida,
y semilla, que es sustento?

  [p. 16]  
RELIGIÓN
Ya he dicho que es Su infinita
Majestad, inmaterial;
mas Su Humanidad bendita,
puesta incrüenta en el Santo
Sacrificio de la Misa,
en cándidos accidentes,
se vale de las semillas
del trigo, el cual se convierte
en Su Carne y Sangre misma;
y Su Sangre, que en el Cáliz
está, es Sangre que ofrecida
en el Ara de la Cruz,
inocente, pura y limpia,
fue la Redención del Mundo.

AMÉRICA
Ya que esas tan inauditas
cosas quiera yo creer,
¿será esa Deidad que pintas,
tan amorosa, que quiera
ofrecérseme en comida,
como Aquésta que yo adoro?

RELIGIÓN
Sí, pues Su Sabiduría,
para ese fin solamente,
entre los hombres habita.

AMÉRICA
¿Y no veré yo a ese Dios,
para quedar convencida,

OCCIDENTE
y para que de una vez
de mi tema me desista?

RELIGIÓN
Sí verás, como te laves
  [p. 17]   en la fuente cristalina
del Bautismo.

OCCIDENTE
Ya yo sé
que antes que llegue a la rica
mesa, tengo de lavarme,
que así es mi costumbre antigua.

CELO
No es aquése el lavatorio
que tus manchas necesitan.

OCCIDENTE
¿Pues cuál?

RELIGIÓN
El de un Sacramento
que con virtud de aguas vivas
te limpie de tus pecados.

AMÉRICA
Como me das las noticias
tan por mayor, no te acabo
de entender; y así, querría
recibirlas por extenso,
pues ya inspiración divina
me mueve a querer saberlas.

OCCIDENTE
Y yo; y más, saber la vida
y muerte de ese gran Dios
que estar en el Pan afirmas.

RELIGIÓN
Pues vamos. Que en una idea
metafórica, vestida
de retóricos colores,
representable a tu vista,
  [p. 18]   te la mostraré; que ya
conozco que tú te inclinas
a objetos visibles, más
que a lo que la Fe te avisa
por el oído; y así,
es preciso que te sirvas
de los ojos, para que
por ellos la Fe recibas.

OCCIDENTE
Así es; que más quiero verlo,
que no que tú me lo digas.

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