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Ibero-American Electronic Text Series

Cruz, Juana Inés de la / Loa para el auto sacramental de "El Divino Narciso" (1955)

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ESCENA II

(Éntranse bailando; y salen la RELIGIÓN CRISTIANA, de Dama Española, y el CELO, de Capitán General, armado; y detrás, SOLDADOS Españoles.)

RELIGIÓN
¿Cómo, siendo el Celo tú,
sufren tus cristianas iras
ver que, vanamente ciega,
celebre la Idolatría
con supersticiosos cultos
un Ídolo, en ignominia
de la Religión Cristiana?

CELO
Religión: no tan aprisa
de mi omisión te querelles,
te quejes de mis caricias;
pues ya levantado el brazo,
ya blandida la cuchilla
traigo, para tus venganzas
Tú a ese lado te retira
mientras vengo tus agravios.

(Salen, bailando, el OCCIDENTE y AMÉRICA, y Acompañamiento y Música, por otro lado.)

MÚSICA
¡Y en pompa festiva,
celebrad al gran Dios de las Semillas!

CELO
Pues ya ellos salen, yo llego.

RELIGIÓN
Yo iré también, que me inclina
la piedad a llegar (antes
que tu furor los embista)
a convidarlos, de paz,
a que mi culto reciban.

  [p. 7]  
CELO
Pues lleguemos, que en sus torpes
ritos está entretenida.

MÚSICA
¡Y en pompa festiva,
celebrad al gran Dios de las Semillas!

(Llegan el CELO y la RELIGIÓN.)

RELIGIÓN
Occidente poderoso,
América bella y rica,
que vivís tan miserables
entre las riquezas mismas:
dejad el culto profano
a que el Demonio os incita.
¡Abrid los ojos! Seguid
la verdadera Doctrina
que mi amor os persüade.

OCCIDENTE
¿Qué gentes no conocidas
son éstas que miro, ¡Cielos!,
que así de mis alegrías
quieren impedir el curso?

AMÉRICA
¿Qué Naciones nunca vistas
quieren oponerse al fuero
de mi potestad antigua?

OCCIDENTE
¡Oh tú, extranjera Belleza;
¡oh tú, Mujer peregrina!
Díme quién eres, que vienes
a perturbar mis delicias.

RELIGIÓN
Soy la Religión Cristiana,
  [p. 8]   que intento que tus Provincias
se reduzcan a mi culto.

OCCIDENTE
¡Buen empeño solicitas!

AMÉRICA
¡Buena locura pretendes!

OCCIDENTE
¡Buen imposible maquinas!

AMÉRICA
Sin duda es loca; ¡dejadla,
y nuestros cultos prosigan!

MÚSICA y ELLOS
¡Y en pompa festiva,
celebrad al gran Dios de las Semillas!

CELO
¿Cómo, bárbaro Occidente;
cómo, ciega Idolatría,
a la Religión desprecias,
mi dulce Esposa querida?
Pues mira que a tus maldades
ya has llenado la medida,
y que no permite Dios
que en tus delitos prosigas,
y me envía a castigarte.

OCCIDENTE
¿Quién eres, que atemorizas
con sólo ver tu semblante?

CELO
El Celo soy. ¿Qué te admira?
Que, cuando a la Religión
desprecian tus demasías,
  [p. 9]   entrará el Celo a vengarla
castigando tu osadía.
Ministro de Dios soy, que
viendo que tus tiranías
han llegado ya a lo sumo,
cansado de ver que vivas
tantos años entre errores,
a castigarte me envía.
Y así, estas armadas Huestes,
que rayos de acero vibran,
ministros son de Su enojo
e instrumentos de Sus iras.

OCCIDENTE
¿Qué Dios, qué error, qué torpeza,
o qué castigos me intimas?
Que no entiendo tus razones
ni aun por remotas noticias,
ni quién eres tú, que osado
a tanto empeño te animas
como impedir que mi gente
en debidos cultos diga:

MÚSICA
¡Y en pompa festiva,
celebrad al gran Dios de las Semillas!

AMÉRICA
Bárbaro, loco, que ciego,
con razones no entendidas,
quieres turbar el sosiego
que en serena paz tranquila
gozamos: ¡cesa en tu intento,
si no quieres que, en cenizas
reducido, ni aun los vientos
tengan de tu ser noticias!
Y tú, Esposo, y tus vasallos,

(Al Occidente.)

negad el oído y vista
a sus razones, no haciendo
caso de sus fantasías;
y proseguid vuestros cultos,
sin dejar que advenedizas
Naciones, osadas quieran
intentar interrumpirlas.

MÚSICA
¡Y en pompa festiva,
celebrad al gran Dios de las Semillas!

CELO
Pues la primera propuesta
de paz desprecias altiva,
la segunda, de la guerra,
será preciso que admitas.
¡Toca al arma! ¡Guerra, guerra!

(Suenan cajas y clarines.)

OCCIDENTE
¿Qué abortos el Cielo envía
contra mí? ¿Qué armas son éstas,
nunca de mis ojos vistas?
¡Ah, de mis Guardas! ¡Soldados:
las flechas que prevenidas
están siempre, disparad!

AMÉRICA
¿Qué rayos el Cielo vibra
contra mí? ¿Qué fieros globos
de plomo ardiente graniza?
¿Qué Centauros monstrüosos
contra mis gentes militan?

(Dentro:)
¡Arma, arma! ¡Guerra, guerra!

(Tocan.)

¡Viva España! ¡Su Rey viva!

(Trabada la batalla, van entrándose por una puerta, y salen por otra huyendo los INDIOS, y los ESPAÑOLES en su alcance; y detrás, el OCCIDENTE retirándose de la RELIGIÓN, y AMÉRICA del CELO.)

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